Listos para la XI Asamblea General y Foro Mundial de Regiones

Abdessamad Sekkal,

presidente de ORU Fogar

 

Nueva York, Naciones Unidas, 25 de septiembre de 2015: se aprueba el documento “Transformar nuestro mundo: la Agenda2030 para el Desarrollo Sostenible”, por el cual 193 países de comprometen con 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). 

Paris, Francia, 12 de diciembre de 2015: durante la COP21 se aprueba el “Acuerdo de Paris”, por el cual 195 países apuestan por la lucha contra el Cambio Climático, con políticas de mitigación y adaptación.

Quito, Ecuador, 21 de octubre de 2016: durante Habitat III se aprueba la Nueva Agenda Urbana, que debe ser una guía para la urbanización del futuro.

En poco menos de 13 meses, los que van de septiembre de 2015 a octubre de 2016, la comunidad internacional, liderada por Naciones Unidas, aprobó tres agendas globales que marcan las políticas de desarrollo para la próxima década. Los ODS fijan el cumplimiento de sus 17 objetivos para 2030. El Acuerdo de Paris empieza a aplicarse en 2020 y cuenta con metas específicas para 2025. Mientras, la Nueva Agenda Urbana fija su vigencia hasta 2036.

ORU Fogar, dando cumplimiento a su mandato fundacional de ser la voz de las regiones en los debates sobre la agencia global, participó en las discusiones preliminares de las tres agendas. El Grupo de Trabajo Post-2015 de ORU Fogar participó en las discusiones, establecidas por Naciones Unidas, tanto territoriales, como temáticas, que revisaron el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y alumbraron los ODS. También en Quito intentando -siempre- influir, en la medida de nuestras posibilidades, para que se reconociera a las regiones el rol que les corresponde en el desarrollo territorial.  

Con tres agendas ya fijadas para los próximos años ¿qué rol debemos jugar en el momento de implementación de las agendas? Los estados centrales son los firmantes de los acuerdos. A ellos obliga, como a nadie, el cumplimiento de los objetivos de las tres agendas. ORU Fogar debe, sin duda, ser vigilante para que las regiones, administraciones territoriales, sean actores de la aplicación de estas agendas, como garantía de que estas van a llegar al territorio. Esta debe ser una tarea a realizar tanto a nivel global, haciendo lobby en Naciones Unidas y en todas las instancias globales posibles, tanto como un trabajo dando apoyo a todos nuestros miembros. 

En cumplimiento del Acuerdo de Paris, y a partir de 2020, debe crearse un fondo de al menos USD 100 000 millones, financiado principalmente con recursos de los países desarrollados, para auxiliar en la lucha contra el Cambio Climático a los países más vulnerables. ORU Fogar debe, sin duda, debe estar ahí para influir. Para ello será nrg4SD, red miembro de ORU Fogar, quien lleve nuestra voz en, al menos, tres diferentes prioridades de actuación. La primera es exigir que este compromiso se cumpla. La segunda es que beneficie, de acuerdo con el espíritu del acuerdo, a los países pobres y se evite -como algún indicio da a pensar- que los ricos también quieran ser beneficiarios del fondo. Y, finalmente, que las regiones puedan contar con estos fondos para implementar las políticas reales sobre el territorio.

Pero, más allá de este rol vigilante en el ámbito global, las regiones deben aplicarse a implementar en todos los niveles posibles los objetivos de las tres agendas. ORU Fogar, por tanto, deber ser promotor de la aplicación de los ODS, del Acuerdo de Paris y de la Nueva Agenda Urbana. Lo debe ser por todos los medios, proveyendo capacidades, ayudando a buscar fondos, aportando ideas, generando redes que apoyo para la implementación, etc. Todo esto con un telón de fondo que las entidades subestatales no deben olvidar y que va poniéndose de manifiesto en todos y cada una de nuestras reuniones: los gobiernos intermedios del mundo no cuentan con las capacidades y competencias suficientes para aplicar las agendas, pero, sobre todo, no cuentan con los medios económicos suficientes para llevarlas a cabo.

En este contexto, la asamblea de Rabat de ORU Fogar del 22 y 23 de octubre de 2018 quiere ser un encuentro en el que se muestre como diferentes regiones del mundo están aplicando las diferentes agendas. Desde el Azuay, donde el prefecto está por el Objetivo “Hambre Cero”, hasta los gobiernos europeos que se han destacada por sus planes multidisciplinarios para aplicar los ODS, como por ejemplo el País Vasco, la Toscana, País del Loira, Cataluña o la Generalitat Valenciana. 

Y ¿qué regiones pueden ser ejemplo de implementación de política de mitigación y restauración contra el Cambio Climático? En Paris, nrg4SD lanzó, y desde el primer momento ORU Fogar apoyó, el “Regions Adapt”. Tres años después de Paris, debemos lamentar la deserción del Estados Unidos de Donald Trump del Acuerdo. Y, sin el estruendo de Trump, debemos apuntar también que muchos otros firmantes, poco conscientes de la transcendencia de la problemática, han hecho muy poco para cumplir con sus compromisos de lucha contra el Cambio Climático. En cuanto a las regiones, muchas, por falta de recursos, capacidades o compromiso, tampoco están ahí. Más allá de todas estas decepciones, tenemos, sin embargo, los estados de EEUU, con California a la cabeza, desafiando a Trump, tenemos también a Quebec liderando las provincias de Canadá… y todas las regiones que han adoptado el Regions Adapt y que van a estar en Rabat explicando sus experiencias. 

La Nueva Agenda Urbana, marcada por su nombre, parece dedicada al mundo de las ciudades y municipios. El texto que salió de Quito, sin embargo, transciende el mundo ciudadano, para abordar la urbanización de una manera más genérica y la planificación territorial como marco de la urbanización. ORU Fogar así lo ha entendido siempre y por eso no sólo estuvo en Quito, sino que también participó en el reciente World Urban Forum de Kuala Lumpur. Así, la asamblea de Rabat debe ser también la plataforma en que las regiones, de Europa a China, pasando por América Latina y África, que han abordado su agenda territorial, puedan presentar sus resultados y se den cita aquellas que quieren conocer esas experiencias.

 


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