El Seminario “Políticas Comparadas de Desarrollo Rural”, organizado por ORU Fogar con motivo de la celebración, en Pitești, Argeș, Rumania, de su Buró Ejecutivo, tuvo un notable eco en la prensa rumana, que dedicó una atención especial a las reflexiones compartidas por líderes regionales de muy diversos países. Todos los ponentes reclamaron el "derecho a vivir dignamente en el mundo rural", señalando que la sostenibilidad de las naciones dependía de su capacidad para dotar de autonomía y recursos a todo su territorio.
Abrió el evento el vicepresidente del Consejo Departamental de Argeș, Adrian Bughiu, quien actuó como anfitrión, junto a representantes del Ministerio de Agricultura rumano y de la Cámara de Comercio del Departamento.
La prensa destacó la intervención del secretario general de ORU Fogar, Carles Llorens, quién explicó que el éxodo rural continúa siendo un problema en todo el mundo, pero que “si en Europa fue un proceso que duró dos siglos o unas cuentas décadas, ahora, en un continente como África, la gente pasa de vivir en el campo a instalarse masivamente en las cuidades en unos pocos años”. Llorens situó el debate en una dimensión estratégica, al afirmar que evitar el éxodo rural es clave para prevenir el colapso de las ciudades. Explicó también que, en África, el traslado a la ciudad es un primer paso para después emigrar -legal o ilegalmente- a Europa. Así, denunció que el centralismo actúa como un "imán desequilibrador", que drena recursos de los territorios hacia las capitales. La solución propuesta pasó por un modelo de Estado policéntrico basado en la descentralización efectiva y una fiscalidad diferenciada que premiara la resiliencia territorial.
El seminario contó con una rica pluralidad de intervenciones que aportaron soluciones desde distintos contextos geográficos. La Región Oriental de Marruecos, representada por Salah el Aboudi, aportó una visión estratégica sobre cómo la inversión en infraestructuras y el apoyo a las economías locales fueron determinantes para fijar la población al territorio. Por su parte, desde Costa de Marfil, el Pr. Kadjo Kouame, de la Región de Sud-Comoé, expuso como una política basada en la gestión sostenible y el refuerzo de servicios sociales frena el éxodo. Puso especial énfasis en señalar que la creación de colegios de proximidad evita que los jóvenes abandonen sus comunidades.
Desde Europa, Rafael Hueso presentó la experiencia de transformación sistémica del País Vasco, destacando la gobernanza multinivel como motor de desarrollo. Afirmó que el ejemplo de su territorio muestra que resulta clave la continuidad de las políticas estratégicas, al mismo tiempo que contar con grandes acuerdos con todos los actores políticos y sociales. El representante vasco habló de las dos “grandes transformaciones” de su territorio y como una apuesta como el Museu Guggenheim de Bilbao, rompió una dinámica negativa de decline industrial, en un círculo virtuoso.
Martín Guillermo Ramírez, secretario general de la Asociación de Regiones Fronterizas de Europa (ARFE), puso el foco en el desarrollo rural transfronterizo, señalando que la cooperación entre regiones vecinas resulta vital para superar barreras socioeconómicas. Destacó que las regiones fronterizas, que suelen ser netamente rurales, son críticas para la Unión Europea, al concentrar un tercio de su población y PIB. Su propuesta se centró en el éxito de los programas Interreg y el uso de instrumentos estructurales (como las eurorregiones) para consolidar una cooperación que no solo sea económica, sino también ciudadana. En este sentido, puso como ejemplo de referencia el Hospital de Puigcerdà, en la frontera franco-española. El objetivo final, dijo, es utilizar la cooperación transfronteriza como una herramienta para eliminar las desigualdades impuestas por las fronteras, promoviendo un desarrollo rural diversificado y sostenible.
Desde Sudamérica, Daniela Andreia Schlogel, recientemente nombrada secretaria ejecutiva de ZICOSUR, destacó el éxito del Estado de Paraná (Brasil) en la planificación interinstitucional y el apoyo a la agricultura familiar a través del crédito rural. Generó el mayor interés cuando explicó cuan clave resulta para el desarrollo rural de este territorio brasileño la existencia de cooperativas. La secretaria ejecutiva de ZICOSUR explicó el diferente trabajo de las grandes cooperativas productivas, del de las cooperativas locales menores, y el apoyo que se les da desde el Estado de Paraná. Explicó, por ejemplo, que los menús escolares se elaboran -básicamente- con productos de las pequeñas cooperativas.
El prefecto del Azuay, Juan Cristóbla Lloret, presentó, por su parte, el modelo de gestión que lidera en la provincia ecuatoriana como un referente de desarrollo para América Latina. Durante su intervención, Lloret destacó como eje central el apoyo a la agricultura familiar campesina, vinculándola directamente a una red de comercialización solidaria que busca acortar las brechas entre el campo y la ciudad mediante centros de acopio y tiendas de barrio. Asimismo, enfatizó que la transformación productiva del Azuay se apoya en la modernización del regadío, promoviendo una transición hacia sistemas tecnificados y presurizados para garantizar la soberanía hídrica frente a los desafíos climáticos actuales.
La prensa local resaltó la importancia de que Rumanía fuera el escenario de este debate, especialmente por los desafíos demográficos que enfrentaban sus regiones. Las conclusiones del seminario reforzaron la idea de que el desarrollo rural no es solo un objetivo económico, sino un ejercicio de democracia que requería que el poder estuviera cerca de la gente, para ofrecer soluciones precisas y ajustadas a la realidad de la tierra. El evento se cerró también con un gran consenso con relación a como la descentralización es fundamental para frenar el éxodo rural.